Toda la gama de vinos italianos, desde blancos, tintos, rosados, generosos de pasas, frutados, champañas están a la altura de los mejores vinos del mundo. Muchos de ellos son conocidos internacionalmente y de gran distribución comercial, entre los de más renombre están el Marsaka, el Chianti o el Brunillo di Montalcino.
Siguiendo la línea de las bebidas alcohólicas hay dos licores mundialmente conocidos: el Limoncello y el Amaretto.
El Limoncello es un producto típico de la Campania, elaborado con los limones cultivados en la Costa Amalfitana, en el Golfo de Nápoles. Se obtiene por la maceración en alcohol de limones o cítricos. Se lo toma o muy frío o a temperatura ambiente.
Unas de las bebidas tipicas de Italia el amaretto
El Amaretto en tanto combina el dulzor de los huesos de albaricoque con el amargor de las almendras los cuales están acompañados por alcohol puro, azúcar caramelizado y la esencia de diecisiete plantas y frutas aromáticas entre las que destaca de forma especial la vainilla, durazno y cereza. Su graduación alcohólica suele rondar los 25 grados y no supera en ningún caso los 30. Tiene su origen en Saronno, una pequeña localidad cercana a Milán.
Pero tal vez Italia, en lo que a bebidas refiere, sea más conocido por sus famosos cafés. El café espresso y el capuchino, se han difundido por todo el mundo, pero en ningún otro país alcanzan el nivel de Italia.
El café espresso se prepara a través de una cafetera exprés, de ahí su nombre. Se caracteriza por su rápida preparación y por su sabor más concentrado. A juicio de expertos representa la mejor forma de preparar un café.
El capuchino en tanto se compone de café espresso y leche. En Italia se consume casi exclusivamente en el desayuno.